Alimentos que aumentan las probabilidades de presentar síntomas tempranos de...
Leer másEl párkinson
La enfermedad de Parkinson es una afección del sistema nervioso que progresa de forma paulatina (progresiva) y crónica. Se le llama “multisistémica” porque no solo afecta al cerebro, sino también a otras funciones del organismo.
En el cerebro, ciertas neuronas que producen dopamina —un neurotransmisor clave para el control del movimiento— van muriendo, especialmente en una zona llamada sustancia negra.
Esta pérdida de dopamina altera la capacidad del cuerpo para moverse con normalidad, lo que genera los síntomas más visibles de la enfermedad.
También hay afectación en otras sustancias químicas cerebrales (por ejemplo, serotonina, acetilcolina, noradrenalina), lo que da lugar a síntomas “no motores”.
Aunque se ha avanzado mucho en su estudio, la causa exacta del párkinson aún no está del todo clara. Se piensa que hay una combinación de factores: genéticos, ambientales (como exposición a pesticidas), traumatismos craneales, mecanismos autoinmunes o metabólicos degenerativos.
Síntomas
♦ Motores los que se ven
♦ No motores los que no se ven
Los más característicos que llevan a pensar en párkinson son:
- Temblor en reposo: generalmente aparecen en una mano, cuando está relajada.
- Bradicinesia: lentitud para comenzar y ejecutar movimientos.
- Rigidez muscular: sensación de “músculos tensos” que dificultan mover brazos o piernas.
- Alteraciones al andar y al mantener el equilibrio: propensión a caídas, pasos cortos, arrastre de pies.
Otros síntomas menos visibles pero muy importantes son:
- Trastornos del sueño (insomnio, conducta alterada del sueño REM).
- Cambios en el estado de ánimo: depresión, ansiedad, apatía.
- Deterioro cognitivo o problemas de atención, memoria o planificación.
- Trastornos autonómicos: estreñimiento, hipotensión al ponerse de pie, urgencia urinaria, disfunción sexual.
- Otros: fatiga, dolor, problemas con la deglución (tragar), exceso de saliva (sialorrea), pérdida del olfato.
Terapias
Terapias no farmacológicas y rehabilitación
Estas intervenciones complementan el tratamiento médico y son esenciales, entre las cuales tenemos:
✅ Fisioterapia: para mantener fuerza, flexibilidad, equilibrio y marcha.
✅ Logopedia: para problemas del habla o deglución.
✅ Terapia ocupacional: para adaptar actividades cotidianas y mejorar autonomía.
✅ Estimulación cognitiva: ejercicios mentales para ralentizar deterioros en memoria, atención, etc.
✅ Ejercicio físico: caminar, ejercicios de coordinación, equilibrios.
Las terapias no farmacológicas y de rehabilitación se recomienda como parte integral del tratamiento.
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